¿Cómo Juzgas el yoga?

Hace como diez años que un día fui a una clase de yoga.

 

Quería probar algo que llevaba tiempo oyendo pero que nunca me decidía a dar el paso por mi juicio o interpretación sobre esta práctica. A mí me gustaba por entonces el spinning y cosas así. Pero Natalia, mi homeópata, me decía constantemente: - Luis, a ti te vendría muy bien hacer Yoga, Tai Chi o cosas así que te relajen. Pero yo me resistía un poco por la imagen que tenía del yoga: personas delgadas, flexibles, vegetarianas y con una espiritualidad que consideraba no era para mí.

 

Claro, la gran suerte que tuve, es que capté varias señales que se cruzaron en mi vida, y di el paso a probar algo nuevo, un nuevo reto en mi vida.

 

Yo soy una persona con fuerza de voluntad y poca volatilidad cuando emprendo algo, por lo que le dediqué un tiempo y realmente me sorprendí de sus beneficios.

 

Y contándote más intimidades, he pasado por diferentes etapas, unas un poco más sueltas, otras un poco más rígidas. Pero esto precisamente me ha llevado a indagar en la profundidad de una técnica que podemos utilizar como método de mejora humana en lo físico, mental y emocional.

 

He probado ser vegetariano; he probado ejercicios profundos de meditación y relajación; he probado asistir e instruirme en diferentes escuelas y maestros. He probado, he probado, he probado…, pero quizás no profundizado. Y esa es la clave para mí, que todas las etapas vividas y probadas han sido necesarias para estar donde hoy estoy: sintiendo mis sensaciones entorno al yoga y la vida como una unidad que me ayude a disfrutar en profundidad.

 

Que ayude también a otras personas a descansar de tanto ruido externo y relajarnos por dentro y por fuera.

 

Que el yoga se muestre como un método sencillo y práctico para el desarrollo de una ética humanista que nos conecte con la suavidad en todas esas durezas que la vida nos plantea.  

 

Hoy lo vivo sin ningún tipo de dogma o idea preconcebida y desde una libertad de movimiento que me conduce a la dulzura de la quietud.

 

Hoy practico yoga como sistema de salud integral, que falta nos hace.

 

Puedes encontrar recursos y herramientas en mi web y blog: www.nosoloyoga.com

 

PD: Y si me permites y con tu permiso, comparto contigo un consejo para que puedas elegir bien a tu profesor/a de yoga:

 

Habla con él/ella, si no puede ser presencial, hazlo por teléfono u otra vía. Que te cuente cosas, como trabaja y su visión sobre la práctica. Así podrás sentirle y también interésate por su nivel de implicación y disponibilidad para estar ahí cuando  te surjan dudas, etc.

 

Un profesor de yoga es alguien que ayuda a cambiar la vida de las personas, y para esto, no hay una sola verdad. En la diversidad y amplia oferta, tú tienes el tuyo esperándote.

 

“Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro”

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Contacto

Luis Caminero

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Tel: 661 209 040